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El Corcho, Aprovechamiento Forestal de peso

Origen: Portal Forestal
Publicado: 15/01/2007

Autor: Redacción Portal Forestal

Antonio Bravo Rodríguez, de los servicios técnicos de UPA-Andalucía, analiza las posibilidades que ofrece actualmente el corcho en Andalucía y reclama más inversiones en investigación y en comercialización.

Tratar sobre los aprovechamientos de masas forestales en un territorio cualquiera no es sino discernir acerca de la relación que ha tenido el hombre -desde sus inicios-, con su medio natural más próximo. Dicha relación ha estado vinculada con diversas características de su entorno, pero la principal de todas ellas ha sido siempre la capacidad productora de este medio, condicionada a factores como el clima y el propio suelo.

En Andalucía cuando se habla de masas forestales, directamente la relacionamos con su clima y por ende lo hacemos inequívocamente con el monte mediterráneo, sin olvidar claro está, la influencia atlántica en la zona más occidental de la región donde la provincia de Huelva es un referente entre otras cosas, de la producciones de corcho de nuestra

La actual superficie forestal de Andalucía, equivale como sabemos a algo más de 4 millones de Ha, pudiéndose decir de forma aproximada que representa hoy día el 50% de la superficie total de la región. Posee un potencial manifiesto, para apostar por un crecimiento sostenible del monte andaluz, donde debemos considerar su multifuncionabilidad como principal característica, tanto desde el punto de vista económico, productor, ecológico y de conservación, así como la importancia social y cultural que indiscutiblemente se viene desarrollando, desde antaño, entorno al monte andaluz.

En cuanto a los aprovechamientos de nuestro monte, cabe mencionar uno de los aprovechamientos más representativos desde el punto de vista productivo, como constituye sin ninguna duda, la producción corchera de nuestra Comunidad, donde según el Informe de Medio Ambiente del 2001, la producción de corcho en Andalucía supone aproximadamente el 56% del total estatal, alcanzando una cifra de unas 42.000 Tm anuales de media. Sin embargo hay que tener en cuenta que esta producción es muy variable; así en 1997 alcanzó unos 34.000 Tm y un valor en cargadero de unos 30 millones de Euros, según se recoge en el Anuario de Estadística del 2001.

En cuanto a la superficie ocupada por esta producción , a nivel nacional podemos concluir con unas 500.000 ha de alcornocal, de las cuales la mitad aproximadamente se encuentran en nuestra Comunidad. En el siguiente cuadro esquema podemos ver como se distribuye el alcornoque en Andalucía.

Por la importancia de esta especie forestal en nuestra Comunidad, Q suber L (alcornoque), y con el objeto de obtener un producto de calidad, es necesario apostar por unas prácticas adecuadas en su manejo, siendo fundamental las actuaciones del descorche, que aquí en Andalucía tenemos la suerte de disfrutar cada nueve años.

En cuanto al primer descorche (desbornizamiento), deberemos asegurarnos de un grosor mínimo de 65 cm, medido a 1.30 m del suelo, realizando el descorche hasta no más de dos veces el resultante y medido a la altura de 1.30 m. Aunque si bien es cierto, que 65 cm de grosor, es el mínimo legalmente establecido, es recomendable desbornizar al menos cuando el árbol alcance los 80 cm de grosor.

En el segundo descorche ( también llamada corcho segundero o de primera reproducción), la altura de descorche no podrá pasar 2.5 veces el perímetro de la circunferencia medio sobre la corteza a 1.30 m, de altura desde el suelo. Obviamente la altura a la que se podrá llegar dependerá de la vitalidad del árbol, pero teniendo como límite superior la altura anteriormente mencionada.

En el corcho de reproducción ulterior, que es el corcho proveniente del tercer descorche y siguientes, la altura de descorche no podrá sobrepasar las 3 veces el perímetro de la circunferencia medido sobre la corteza a 1.30 m. de altura desde el suelo.

A continuación podemos realizar una serie de recomendaciones generales:

No descorchar raíces que sobresalgan de la tierra en ningún caso.

Separar fragmentos de corcho adheridos a la base del tronco (zapatas).

Los operarios serán personal especializado, con herramientas apropiadas que permitan obtener las panas de las mayores dimensiones posibles sin hacer heridas al árbol ni cortes en la capa madre, evitando:

Forzar al árbol si el corcho no se desprende.

Heridas al árbol por las herramientas utilizadas: hachas, burjas…

Golpes con la cabeza del hacha en el sentido normal a su superficie, evitando emplear métodos agresivos para el árbol.

Trabajar durante la noche, días lluviosos o nieblas intensas, así como cuando existan vientos desecantes.

-Desinfectar las herramientas entre árbol y árbol con el objeto de no transmitir ninguna enfermedad viral o de hongos (como el Hypoxylon mediterraneum) en los que pudiese actuar la herramienta como vector de la enfermedad.

-No descorchar en zonas afectadas por incendios o ataques intensos de hongos o insectos durante los tres últimos años.

En cuanto a la época de descorche debemos tener en cuenta dos condiciones fundamentales:

Que el árbol se encuentre en actividad vegetativa, con la presencia de capas de células nuevas y blandas, que faciliten el arranque del corcho.

Y que posea una savia densa, de desecación difícil, que frene el proceso de desecación de la capa madre. Estas dos condiciones pueden verse reunidas aquí en Andalucía en el período comprendido entre el 15 de junio y el 15 de septiembre.

En cuanto a lo referente a la calidad del corcho, comentar que no existe una normativa clara que defina la calidad del corcho. Sin embargo, esta calidad desde un punto de vista industrial, queda acotada por dos apreciaciones distintas y al mismo tiempo independientes:

La Calidad Natural, considerando:

La Porosidad: Poco porosos cuando el corcho posee menos del 2% de poros. Medianamente porosos entre 2 y el 4%. Muy porosos los que superan el 4%.

Textura: Entendida como regularidad o irregularidad de sus crecimientos anuales.

Color: Varía desde el rosado-asalmonado o blanco, pasando por una gama de amarillos.

Finura de Grano: Siendo de más calidad los corchos más apretados.

La Calidad de Rendimiento:

Considerando básicamente el grosor del corcho, siendo la unidad de medida la “línea” que equivale a 2.25 mm, considerándose: Delgados, vuando son menores de 12 líneas (27mm).

Normales, cuando oscila entre 12-14 líneas (27-32mm).

Gruesos, los mayores de 14 líneas (32 mm).

Existen otros factores como la regularidad de forma de la pana, restos de enfermedades, deformaciones, etc. que hacen que con la conjunción de los factores antes mencionados, se estime la calidad del corcho como de mala, regular, aceptable, buena o rara vez de muy buena calidad.

Para finalizar, desde UPA-A se aboga por profundizar en I+D para mejorar la calidad del producto, así como por una modificación en la comercialización y el manufacturado (con la creación de pequeñas industrias), que sirvan para afianzar la población de los pequeños núcleos rurales de montaña, que presentan problemas sociales y económicos.

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